miércoles, 10 de julio de 2013

El pesimismo, al contrario, no hace  del dolor un privilegio, sino una ley; no crea una aristocracia de desesperados. La única superioridad que atribuye a su genio, es la de ver claramente lo que la muchedumbre humana siente de un modo confuso.
                                                                                ( "La escuela pesimista en Alemania y en Francia en el siglo XIX, Erasmo Maria Caro)

 

 



7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

El pesimista suele acertar casi siempre.
Los optimistas lo odian y no lo soportan.
Prefieren autoengañarse.

Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Un justo medio, mejor. Ni pesimismo ni optimismo a ultranza.
Con lo que hay y nos toca, ya tenemos bastante y cada cual que desde su prisma, lo vea.

Besos, Geraldine.

Ricardo J. Roman dijo...

Cuánta verdad, eh...

jonhan dijo...

Los pesimistas son los previsores. Los tristes somos tristes.

un abrazote

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

El pesimismo puede ser algo inspirador, si se lo mantiene bajo control.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y este link es algo optimista. E interesante.

http://losapuntesdeloso.blogspot.com.ar/2013/07/y-nos-dejes-sin-aliento.html?showComment=1373732343026#c727005673903981483

Lucrecia Borgia dijo...

El pesimista es aquella persona que mira el mundo de una forma realista y probablemente acertará, ya que el optimista vive en las nubes.